Los resultados revelan que aumentar el consumo de antiocianinas y flavonoides a través de arándanos, cerezas o fresas hace que la pérdida de memoria y el deterioro cognitivo se produzcan de manera más lenta, concretamente 2 años y medio más despacio que en mujeres que no consumen este tipo de frutas.
Lamentablemente este estudio comprueba que los efectos son mas positivos y mas probables en las mujeres.

