Consumir muchas yemas de huevo es tan malo para el corazón como fumar
Comer asiduamente yema de huevo acelera casi tanto como fumar los procesos de aterosclerosis, es decir, la formación de placas que obstruyen las arterias. Cuando se producen en el interior de las paredes de la arteria carótida, estas placas pueden romperse y provocar infartos y ataques cardíacos, en algunos casos mortales.

